1. Solicitud y evaluación in situ
La gestión inicia con la recepción de la solicitud y la programación de una inspección in situ. Durante la evaluación se constata el tipo de terrazo, la profundidad de daños y la presencia de manchas o juntas abiertas. Esta revisión permite definir las técnicas adecuadas y estimar las horas de trabajo necesarias por sector.
En caso de ser necesario, se toma una muestra de acabado en una zona discreta para acordar el nivel de brillo antes de intervenir la totalidad del área solicitada.